Leyenda de la chica de la sonrisa rota

Leyendas de terror coreanas

La chica de la sonrisa rota es una historia muy popular en Corea, se encuentra dentro de las mas terroríficas, aunque su origen es realmente japonés. Podríamos decir que las leyendas de terror coreanas sobre ella son una versión de la Kuchisake-onna (口裂け女), pero adaptada a su cultura y los tiempos actuales.

La historia coreana involucra a una mujer obsesionada con la belleza y la perfección, que buscaba imprimir estas características en su rostro, para ello echaba mano de las avanzadas técnicas quirúrgicas en el área de cirugía plástica. La mujer se puso en contacto con el mejor medico de su región y empezó operándose los ojos. El resultado fue magnifico, ella era una mujer muy guapa, y la intervención le hizo resaltar sus rasgos asi que no se detuvo ahí y quiso más.

Lo siguiente fue su nariz, de igual manera, el resultado le encantó, su cara era cada vez mas hermosa, pero entonces se dio cuenta que su sonrisa no estaba a la par de los otros elementos en su rostro y sin pensárselo dos veces tomó la decisión de realizarse una cirugía más. Para su desgracia, el prestigiado cirujano que hasta el momento la había atendido estaba en cama, y le atendió en su lugar un aprendiz, que además era primerizo.

Al final del procedimiento el doctor le puso una mascarilla para proteger el área y le dijo que podía retirársela al paso de tres días. Así que la joven partió a casa muy contenta y atendiendo a las instrucciones del médico conservó la mascara puesta el tiempo indicado.

Cuando el plazo estuvo cumplido, empezó a quitarse el tapabocas con mucha ilusión, pero, algo terrible había pasado, ya no era una chica hermosa, sino un monstruo, las marcas de su sonrisa llegaban hasta la oreja, los cortes eran burdos y profundos. Su cara era tan horrenda y deforme que ni ella misma soportaba verse sin la mascara y se la puso de nuevo, para acabar con su vida minutos después.

Desde aquel entonces, su espíritu lleno de rabia recorre las calles de Corea, aterrorizando con su horrible rostro a cualquiera que se cruza en su camino, los mas afortunados solo reciben un espeluznante susto, mientras que otros no tan suertudos, terminan asesinados.

Se dice que se le puede reconocer porque el cubre bocas que lleva es de color rojo, en caso de toparse con ella se tiene que evitar a toda costa el contacto visual, o de lo contrario tu historia termina ahí, pues ella se acercará a preguntar: ― ¿Crees que soy bella?― A lo cual ella reaccionara de distinta manera; si la respuesta es “No”, su rabia la domina y te clavará el bisturí en el cuello, mientras ella se queda a verte desangrar hasta la muerte. Si le respondes con un “Si”, remueve su máscara para asegurarse de que dices la verdad, y preguntará nuevamente: ― ¿Aun crees que soy bella?― nuevamente una respuesta negativa provoca lo descrito anteriormente, y una respuesta positiva… una respuesta positiva en realidad no lo es tanto, pues al responder que si la consideras bella a pesar de sus cicatrices, ella querrá que tu también lo seas y con el bisturí te dibujara en el rostro una sonrisa igual a la suya.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *